Formar y capacitar a hombres y mujeres.

CUARENTA LECCIONES DE AMOR

12.08.2012 16:37

Atrévete a amar

 

(40 Lecciones de amor)

 

Primer día.- “El amor es paciente.”

Sean humildes, amables y pacientes, y con amor dense apoyo los unos a los otros.  (Efesios 4:2)

La primera parte de este desafío es bastante simple. Aunque el amor se comunica de distintas maneras, nuestras palabras a menudo reflejan la condición de nuestro corazón. Durante el próximo día, decide demostrar paciencia y no decirle nada negativo a tu Cónyuge. Si surge la tentación, elige no decir nada. Es mejor contenerse que expresar algo que luego lamentarás.

 

Segundo día.- “El amor es amable”

Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo. (Efesios 4:32)

Hoy también, además de no decirle nada negativo a tu Cónyuge, realiza a menos un gesto inesperado como acto de amabilidad.

 

Tercer día.- “El amor no egoísta”

Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros. (Romanos 12:10)

Las cosas a las que les dediques tu tiempo, tu energía y tu dinero cobrarán más importancia para ti. Es difícil que te importe algo en lo que no invierte. Además de referente de los comentarios negativos, cómprale algo a tu Cónyuge que le comunique: “Hoy estuve pensando en ti”.

 

Cuarto día.- “El amor es reflexivo y considerado”

¡Cuán preciosos son también para mí (…) tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! Si los contara, serían más que la arena. (Salmo 139:17-18)

Ponte en contacto con tu Cónyuge en algún momento del día. Sin ninguna otra intención, pregúntale cómo está y si puedes hacer algo por Él.

 

 

Quinto día.- “El amor no es grosero”

Al que muy de mañana bendice a su amigo en alta voz, le será contado como una maldición. (Proverbios 27:14).

Pídele a tu Cónyuge que te diga tres cuestiones que le incomodan o le irritan de ti. Debes de hacerlo sin atacar ni justificar tu conducta. Su perspectiva es la importante en este caso.

 

Sexto día.- “El amor no se irrita”

Mejor es el lento para la ira que el poderoso y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad. (Proverbios 16:32).

Frente a las circunstancias difíciles en tu Matrimonio decide reaccionar con amor en lugar de irritación. En primer lugar, realiza más abajo una lista de áreas en las que necesites añadir una margen en tu agenda. Luego, enumera cualquier motivación equivocada que debas eliminar de tu vida.

 

Séptimo día.- “El amor cree lo mejor”

[El amor] todo lo cree, todo lo espera. (1Corintios 13:7)

Busca dos hojas de papel. En la primera, dedica algunos minutos para escribir cualidades positivas de tu Cónyuge. Luego, has lo mismo con los aspectos negativos en la segunda hoja. Coloca las dos hojas en un lugar secreto para otro día. Hay un propósito y un plan distinto para cada una. En algún momento durante el resto del día, elige un atributo positivo de la primera lista y dale gracias a tu Cónyuge por esa característica.

 

Octavo día.- “El amor no es celoso”

Fuerte como la muerte es el amor, inexorables como el Seol, los celos; sus destellos, destellos de fuego. (Cantar de los Cantares 8:6).

Decide transformarte en el mayor admirador de tu Cónyuge y rechazar cualquier pensamiento de celos. Como ayuda para tu corazón se incline a tu Cónyuge y puedas concentrarte en sus logros, toma la lista de atributos negativos que hiciste ayer y quémala con discreción. Luego, dile a tu Cónyuge cuánto te alegra algo que haya logrado hace poco.

 

Noveno día.- “El amor causa una buena impresión”

Saludaos unos a otros con un beso de amor. (1 Pedro 5:14)

 

Piensa una manera específica en la que te gustaría saludar hoy a tu Cónyuge. Hazlo con una sonrisa y con entusiasmo. Luego, decide cambiar tu forma de saludar para reflejar tu amor por Él.

 

Décimo día.- “El amor es incondicional”

Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. (Romanos 5:8).

Haz algo fuera de lo común por tu Cónyuge: algo que pruebe (tanto a ti como a Él) que tu amor tiene su fundamento en tu decisión y en nada más. Lava su automóvil. Limpia la cocina. Compra su postre favorito. Dobla la ropa lavada. Demuéstrale amor por la pura satisfacción de ser su compañero en el Matrimonio.

 

Décimo primer día.- “El amor valora”

Así también amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. (Efesios 5:28).

¿Qué necesidad de tu Cónyuge podrías satisfacer hoy? ¿Puedes hacer un recado? ¿Quizá darle un masaje en la espalda o en los pies? ¿Podrías ayudar con las tareas de la casa? Elige un gesto que diga: <<te valoro>> y hazlo con una sonrisa.

 

Décimo segundo día.- “El amor deja que el otro gane”

No buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. (Filipenses 2:4)

Demuestra amor al decidir de buen grado ceder en un área de desacuerdo entre tú y tu Cónyuge. Dile que pondrás primero sus preferencias.

 

Décimo tercer día.- “El amor pelea limpio”

Si una casa está dividida contra sí misma, esa casa no podrá permanecer. (Marcos 3:25)

Habla con tu Cónyuge con respeto a establecer reglas de juego saludables. Si no está listo para esto, entonces anota tus propias reglas personales para respetar durante las discusiones. Decide cumplirlas cuando vuelva a surgir un desacuerdo.

 

Décimo cuarto día.- “El amor se deleita”

Goza de la vida con la mujer que amas todos los días de tu vida fugaz. (Eclesiastés 9:9)

 

 

Con determinación, deja de lado una actividad que hagas en general para poder pasar tiempo de calidad con tu Cónyuge. Hagan algo que a tu Cónyuge le encantaría hacer o un proyecto en el que sabes que quieres participar. Simplemente, pasen tiempo juntos.

 

Décimo quinto día.- “El amor es honorable”

Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera compresiva con vuestras mujeres […] dándole honor como a coheredera de la gracias de la vida. (1 Pedro 3:7)

Elige una manera de demostrarle honor y respeto a tu Cónyuge que sea diferente de lo habitual. Quizás sea abrirle la puerta a tu Esposa. Tal vez sea guardarle la ropa a tu Esposo. Quizá sea la forma en la que escuches y hables cuando se comuniquen. Muéstrale a tu Cónyuge que lo tienes en alta estima.

 

Décimo sexto día.- “El amor intercede”

Amado, ruego que sean prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. (3 Juan 2)

Comienza a orar hoy por el corazón de tu Cónyuge. Ora por tres áreas especificasen las que deseas que Dios obre en su vida y en tu Matrimonio.

 

Décimo séptimo día.- “El amor cultiva la intimidad”

El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insisten la ofensa divide a los amigos. (Proverbios 17:9)

Decide proteger los secretos de tu Cónyuge (al menos que sean peligrosos para Él o para ti) y ora por Él. Habla con tu Cónyuge y decide demostrar amor a pesar de estas cuestiones. Escúchalo de verdad cuando te cuente pensamientos y luchas personales. Has que se sienta seguro.

 

Décimo octavo día.- “El amor procura comprender”

Bienaventurado el hombre que haya sabiduría y el hombre que adquiere entendimiento. (Proverbios 3:13)

Prepara una cena especial en tu casa, solo para ustedes dos. La cena puede ser tan especial como quieras. Dedica este tiempo a cáncer a tu Cónyuge, quizá en áreas de las cuales han hablado casi nunca. Decide que sea una noche agradable para los dos

 

Decimo noveno día.- “El amor es imposible”

 

Amémonos los unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. (1 Juan 4:7)

Vuelve a mirar los desafíos de los días anteriores. ¿Hubo algunos que te parecieron imposibles? ¿Has tomado conciencia de la necesidad de que Dios cambie tu corazón y te de la capacidad de amar? Pídele que te muestre como está tu relación con Él, y reclama la fortaleza y gracia para resolver tu destino eterno.

 

Vigésimo día.- “El amor es Jesucristo”

Mientras aun éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos. (Romanos 5:6)

Atrévete a tomarle la palabra a Dios. Atrévete a confiar en Jesucristo para la salvación. Atrévete a orar: Señor Jesús, soy pecador, pero has demostrado tu amor por mí al morir para perdonar mis pecados, y has probado tu poder para salvarme de la muerte mediante la resurrección. Cambia mi corazón y sálvame con tu gracia.

 

Vigésimo primer día.- “El amor se sacia en Dios”

El Señor te guiará continuamente, saciará tu deseo. (Isaías 58:11)

En forma intencional, aparta tiempo para orar y leer la Biblia. Intenta leer un capítulo de proverbios cada día (hay 31 capítulos: La provisión para un mes), o leer un capítulo de los evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Cuando lo hagas, sumérgete en el amor y las promesas que Dios tiene para Ti. Esto te hará crecer más en tu caminar con Él.

 

Vigésimo Segundo día.- “El amor es fiel”

Te desposaré conmigo en fidelidad, y tu conocerás al Señor. (Oseas 2:20)

El amor es una decisión, no un sentimiento. Es una acción que se pone en marcha, no un acto reflejo. Hoy mismo, elige comprometerte con el amor aun si a tu Cónyuge ya casi no le interesa recibirlo. Dile hoy con palabras parecidas a estas: <<Te amo. Elijo amarte aún sino me retribuyes>>.

 

Vigésimo tercer día.- “El amor siempre protege”

El que ama defiende con firmeza. (1Corintios 13:7)

Quita todo obstáculo para la relación, cualquier adicción o influencia que te robe sentimientos y aleje tu corazón de tu Cónyuge.

 

Vigésimo cuarto día.- “El amor en oposición a la lujuria”

 

El mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre. (1 Juan 2:17).

Ponle fin ahora. Identifica todo objeto de lujuria en tu vida y quítalo. Distingue cada mentira que has tragado al buscar el placer prohibido y recházala. No de pude permitir que la lujuria viva en una habitación trasera. Hay que matarla y destruirla (Hoy mismo) y remplázala con las promesas de Dios y con un corazón lleno de su amor prefecto.

 

Vigésimo quinto día.- “El amor perdona”

Lo que yo he perdonado, si algo he perdonado lo hice por vosotros en presencia de Cristo. (2 Corintios 2:10).

Hoy mismo, perdona cualquier cosa que no la hayas perdonado a tu Cónyuge. Suéltalo. De la misma manera en que le pedimos a Jesús que perdone nuestras deudas cada día, debemos pedirle que nos ayude a perdonar a nuestros deudores cada día. La falta de perdón lo ha mantenido a ti y a tu Cónyuge encarcelados durante mucho tiempo. Desde tu corazón, di: <<Elijo perdonar>>

 

Vigésimo sexto día.- “El amor es responsable”

Al juzgar a otros te condenas a ti mismo, pues hace precisamente lo mismo que hacen ellos. (Romanos 2:1)

Separa tiempo para orar por las áreas en las que has obrado mal. Pídele perdón a Dios y luego humíllate lo suficiente como para confesarla a tu Cónyuge. Hazlo con sinceridad. Pídele perdón a tu Cónyuge también. Sin importar como responda, asegúrate de cumplir con tu responsabilidad en amor. Aun así responde con crítica, acéptala y recíbela como un consejo.

 

Vigésimo séptimo día.- “El amor alienta”

Guarda mi alma y líbrame, no sea yo avergonzado, porque en ti me refugio. (Salmo25:20)

Elimina de tu hogar el veneno de las expectativas poco realistas. Piensa en un área en la cual tu Cónyuge te haya dicho que esperas demasiado, y dile que lamentas haberle exigido tanto. Prométele que intentaras comprenderlo y afírmale tu amor incondicional.

 

Vigésimo octavo día.- “El amor se sacrifica”

Él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. (1 Juan 3:16).

 

¿Cuál es la mayor necesidad en la vida de tu Cónyuge en ese momento? ¿Puedes sacarle alguna necesidad de los hombros si haces un sacrificio audaz? No importa si la necesidad es grande o pequeña. Proponte hacer lo que puedas para satisfacerla.

Vigésimo noveno día.- “La motivación del amor”

Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres. (Efesios 6:7)

Antes de volver a ver a tu Cónyuge hoy, ora por él mencionando su nombre y sus necesidades. Sin importar si te resulta fácil o no, di <<Te amo>> y luego expresa amor por tu Cónyuge de alguna manera tangible. Vuelve a orar y agradécele a Dios por darte el privilegio de amar a esta persona especial … en forma incondicional, como Él los ama a los dos.

 

Trigésimo día.- “El amor trae unidad”

Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros. (Juan 17:11).

Observa una causa de división en tu Matrimonio y considera el día de hoy como una nueva oportunidad para orar al respecto. Pídele al Señor que te revele cualquier actitud de tu corazón que esté amenazando la unidad con tu Cónyuge. Ora para que haga lo mismo con él. Y si corresponde, habla con franqueza sobre esta cuestión, buscando a Dios para hallar la unidad.

 

Trigésimo primer día.- “El amor y el matrimonio”

El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. (Génesis 2:24).

¿Todavía hay alguna área en la que no hayas sido lo suficientemente valiente como para <<partir>>? Confiésala a tu Cónyuge hoy mismo y decide solucionarla. La unidad de tu matrimonio depende de eso. Luego, comprométete con tu Cónyuge y con Dios a transformar tu Matrimonio en la prioridad sobre toda otra relación humana.

 

Trigésimo segundo día.- “El amor satisface las necesidades sexuales”

Que el marido cumpla su deber para con su mujer, e igualmente la mujer cumpla con el marido. (1 Corintios 7:3).

Si es posible, intenta hoy iniciar la relación sexual con tú Cónyuge. Hazlo de una manera que honre lo que tu Cónyuge te haya dicho (o te haya dado a entender) con respecto a lo que necesita de ti en el área sexual. Pídele a Dios que los dos puedan disfrutarlo y que se transforme en un camino hacia una mayor intimidad.

 

Trigésimo tercer día.- “El amor completa al otro”

Si dos se acuestan juntos se mantienen calientes, pero uno solo ¿cómo se calentará? (Eclesiastés 4:11).

Reconoce que tu Cónyuge es esencial para el éxito en el futuro. Hoy mismo, déjale saber que deseas incluirlo en tus próximas decisiones, y que necesitas su opinión y su consejo. Si en el pasado has ignorado sus aportes, admite tu descuido y pídele que te perdone.

 

Trigésimo cuarto día.- “El amor celebra la piedad”

[El amor] no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad. (1 Corintios 13:6).

Busca un ejemplo específico y reciente de cuando tu Cónyuge haya demostrado el carácter cristiano de una manera evidente. En algún momento del día, elógialo por esto.

 

Trigésimo quinto día.- “El amor rinde cuentas”

Cuando falta el consejo, fracasan los planes; cuando abunda el consejo, prosperan. (Proverbios 15:22).

Busca un mentor para tu Matrimonio: Un buen Cristiano que sea sincero y amoroso contigo. Si te parece que es necesaria la terapia, da el primer paso y concierta una cita. Durante este proceso, pídele a Dios que dirija tus decisiones y te dé discernimiento.

 

Trigésimo sexto día.- “El amor es la palabra de Dios”

Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. (Salmo 119:105).

Toma el compromiso de leer la Biblia todos los días. Consigue un libro de meditaciones o algún otro recurso que te sirva como orientación. Si tu Cónyuge está dispuesto, pregúntale si quiere comprometerse a leer la Biblia contigo a diario. Comienza a rendir cada área de tu vida a la guía de la Palabra de Dios y a construir sobre la roca.

 

Trigésimo séptimo día.- “El amor se pone de acurdo en oración”

Si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre. (Mateo 18:19).

Pregúntale a tu Cónyuge si pueden comenzar a orar juntos. Decidan cuál es el mejor momento para hacerlo, ya sea por la mañana, a la hora de almorzar o antes de irse a dormir. Usen este tiempo para confiarse al Señor las inquietudes, los desacuerdos y

 

las necesidades. No olviden darle gracias por su provisión y sus bendiciones. Aun si tu Cónyuge se niega a hacerlo, decide pasar este momento diario en oración a solas.

 

Trigésimo octavo día.- “El amor cumple sueños”

Pon tu delicia en el Señor, y Él te dará las peticiones de tu corazón. (Salmo 37:4).

Piensa qué le gustaría a tu Cónyuge, si fuera posible. Ponlo en oración y comienza a trazar un plan para cumplir algunos de sus deseos (sino todos), hasta donde puedas.

 

Trigésimo noveno día.- “El amor perdura”

El amor nunca deja de ser. (1 Corintios 13:8)

Pasa tiempo orando solo. Luego, escríbele una carta de compromiso y decisión a tu Cónyuge. Incluye la razón por la cual te comprometes con este Matrimonio hasta la muerte, y exprésale que te has propuesto amarlo sin importar  lo que suceda. Deja la carta en un lugar donde tu Cónyuge la pueda encontrar.

 

Cuadragésimo día.- “El amor es un pacto”

Adonde tú vayas, iré yo, y donde tú mores, moraré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. (Rut 1:16).

Escribe una renovación de tus votos y colócala en tu hogar. Quizá, si corresponde, podrías planear una renovación formal de tus votos Matrimoniales ante un Pastor, con la familia presente. Que sea una afirmación viva del valor del Matrimonio a los ojos de Dios y del alto honor de ser uno con tu Cónyuge.

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